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6 mar. 2014

HISTORIA DE LA BRUJA Y EL CURA

Vengan hombres y mujeres
vengan todos a escuchar
que ya está aquí el juglar
y hoy les voy a relatar
la historia de la Narcisa
y del cura del lugar

Era Narcisa una bruja
que el pueblo quiso inmolar
y se libro por los pelos
porque corrió mucho más

Tenía entre sus brebajes
una pócima especial
una mágica mixtura
para mozas casaderas
de amoríos sin fortuna
y que querían casar
que la bruja preparaba
en noches de media luna
con un extraño ritual

Cuatro patitas de araña
un rabo de lagartija
de murciélago dos alas
y un ojo de sabandija.
Todo ello aderezado
con cinco pelos cortados
y no menciono el lugar
de la joven que el hechizo
quería solicitar

Pues el caso es que un buen día
o malo habrá que decir
preparó para Enriqueta
este mágico elixir
pues la moza aunque discreta
de gracia y de belleza
no podía presumir
y esperaba con la pócima
al sacristán seducir

Pero quiso la mala fortuna
que el elixir preparado
en noche de media luna
y que era para el sacristán
lo dejara Enriqueta olvidado
junto al vino a consagrar.
Y ocurrió que el Sr. Cura
que con agobio y premura
oficiaba ese día la misa
para su gran desventura
los frascos equivocó
y el que tenía la pócima
entero se lo bebió
y con los ojos en blanco
igual que un palomo herido
contra el suelo se estrelló

Todos a por el galeno
se fueron alborotados
que apareció sin resuello
y corriendo como un gamo
mientras el cura en el suelo
se retorcía excitado
clamando por Enriqueta
como un loco enamorado

Avergonzada la joven
fue a dar la explicación
de aquel caso acontecido
motivo de confusión
dejando a la bruja expuesta
a la santa inquisición.
Y si no es por el alcalde
que puso calma y cordura
la bruja hubiera sufrido
un linchamiento de altura

Al cura le duró el trance
no más allá de dos días
pero el pitorreo y chance
fueron de antología
siendo tal su difusión
que llego hasta el obispado
y quedó el cura abocado
a posible excomunión.
Mas la joven Enriqueta
que aunque fea era discreta
lo dejó todo aclarado
librándose el sacerdote
de ser un excomulgado

Y aquí termina la historia
del cura y de la Narcisa
si ésta ha sido de su agrado
aplaudir es lo adecuado
si no tienen mucha prisa.
Mas si no les ha gustado
les pido benevolencia
y con mi canto versado
me marcho para otro lado
agradeciendo a la audiencia
la atención que me ha prestado