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21 dic 2016
20 dic 2016
LA FUNCIÓN (O LA FARSA , como más guste) - De mi charlas con D.Manuel
Se acerca la
Navidad
Mi querido
D.Manuel
Y como ya es
tradición
Cada cual con su
papel
Pues comienza la
función
Preparar el
escenario, eso es lo primordial
Decorando calles y
plazas con adornos de Nadal
Y algo también esencial
que nunca puede faltar
Un grande y
hermoso abeto en medio de la ciudad
Demostrando
poderío, riqueza y prosperidad
Amén de otras
“cualidades” que no las voy a nombrar
Pero que dejan
patente nuestra propia identidad
Pues hemos cambiado
el Belén, tan nuestro y tradicional
Por un ostentoso
abeto, costumbre de otro lugar
También es imprescindible en esta magna función
Que nuestros
rostros estén, acorde con la ocasión
Reflejando gran
alegría o tristeza y aflicción
Dependiendo una u otra
del momento y situación
Es escena muy
importante, en esta representación
Desearse unos a
otros paz, felicidad y amor
Y hacer que sea
creíble, aparentando emoción
Pues si se nota
que es falso te sacarán del guion
Toda farsa que se
precie tiene su nudo central
Siendo en ésta los
necesitados, a los que hay que ayudar
Despertando las conciencias
que hibernan hasta Navidad
Para después,
satisfechas, volver de nuevo a hibernar
La farsa llegará a
su fin, mi querido D. Manuel
Con el orgullo
patente, de haber hecho bien el papel
Vestuarios y
decorados de nuevo se guardarán
Y así el próximo año,
volverlos a utilizar
D. Manuel querido
amigo estará de acuerdo conmigo
Que de cómicos y
actores estamos muy bien surtidos
Y de farsa en
farsa la vida en teatro se ha convertido
Que entre tramoyas
algunos nos paramos a contemplar
Pensando que es el
retrato de esta absurda sociedad
Sabiendo que no
hay remedio y que nada se puede hacer
Resignada diré
como siempre ¡Vivir para ver D. Manuel!
Etiquetas:
Mis charlas con D.Manuel
4 dic 2016
SONETO BUCÓLICO
Con luces irisadas y
serenas
la tarde adormecía
perezosa,
bajo un cielo color añil y
rosa
junto a suaves aromas de
azucenas.
El viento entre las ramas
retozaba
glosando la más dulce
melodía,
que a un alma inflamada de
poesía
al reino del Olimpo
transportaba.
Y el grito penetrante de
la vida
surgía en un acorde
fascinado
de un pecho con el alma florecida,
un alma que brillaba
seducida
por un cielo color tornasolado,
soñando ser de dioses la elegida.
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