Copyright

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29 may 2011

EL TEATRO DE MUNDO


Los ojos tiene cansados
De tanto mirar la vida
Observando del mundo el teatro
Entre tramoyas y bambalinas

Ha tiempo también él fue
Actor de este gran teatro
Unas veces en comedias
De galán almibarado
Y otras en duras tragedias
De dramatismo desorbitado
Y algunas veces hacía
El papel de un hombre malo

Ya la edad le ha retirado
De las tablas y los escenarios
Ahora observa entre telones
Y gastados decorados
Recordando con nostalgia
Aquellos años dorados

El gran teatro del mundo
No ha dejado de girar
Pero él ha cumplido su ciclo
Ya está en la recta final
No mas le queda un papel
Difícil de representar
El papel del adiós a la vida
Que tranquilo entre bambalinas
Aguardando está el momento
De poderlo interpretar


13 may 2011

UNA NOCHE EN PALACIO


Hacía frío y unos negros nubarrones en el cielo, presagiaban tormenta. Regresábamos de las vacaciones de semana santa y tanto mis hijos como yo, con el calorcillo del coche, íbamos adormecidos (incluso el perrito dormía plácidamente en el regazo de uno de mis hijos), mientras mi marido conducía en silencio. ¡Hombre este es el pueblo de mi amigo! dijo de pronto mi marido sobresaltándonos. ¿De qué amigo hablas? Le pregunté yo medio somnolienta. De mi amigo Víctor, me contestó, que hace tiempo me encontré con él, siguió diciendo mi marido, y me comentó que había comprado un palacio en un pueblo del que había olvidado su nombre pero ahora, al verlo, lo he recordado. ¡Anda ya!, un palacio, tu amigo sueña, le dije yo.

El famoso amigo Víctor, era un amigo de la familia al que mi marido conocía desde niño. Aunque éste era de bastante más edad, había hecho una gran amistad con él debido, principalmente, a que el tal Víctor era un hombre muy ilustrado y con una muy bien surtida biblioteca en la que mi marido, que ya desde niño era un apasionado de la lectura, solía gustarle mucho estar.

Yo con Víctor solo había hablado un par de veces, pero me había dado la impresión de que era un poco excéntrico o no estaba muy bien de la cabeza. Así se lo había comentado a mi marido en más de una ocasión. No lo creas, me decía, lo que ocurre es que es un sabio y, como todos los sabios, vive en otro mundo. Por eso, cuando mi marido dijo lo del palacio, di por hecho que era una de sus locuras o excentricidades. ¡Cómo iba a comprarse un palacio!

Vamos a hacerle una visita y así veremos si es cierto lo del palacio, volvió a decir mi marido. A mí, la verdad, no me hacía ninguna gracia ir a visitarle. Cuando le conocí no me resultó grato y a pesar de que mi marido decía que era una bella persona, me producía una especie de temor, le encontraba algo siniestro. A mis hijos les encantó la idea de ir a ver el palacio y como yo estaba en minoría, no me quedó otra que acatar el deseo de la mayoría.

Según le había dicho Víctor a mi marido, el palacio se llamaba “Palacio las Acacias” y preguntando a unas personas del pueblo, llegamos a él. En realidad, más que un palacio, parecía una casona grande y vieja. No tenía nada de jardín y no sé de donde le vendría el nombre, pues no había ni una sola acacia a su alrededor. Estaba situado en un alto y a mi me vino a la memoria la casa de la película“psicosis”.

La puerta, grande y llena de herrajes, tenía una aldaba enorme en forma de mano. A nuestra llamada salió Víctor y la verdad es que, no se si real o fingido, nos recibió con gran entusiasmo. Salía un poco encorvado y frotándose las manos (quizá por el frío) y con una sonrisa de oreja a oreja. Al verle me dio un escalofrío, pues su imagen me recordó a la bruja del cuento “La casita de chocolate” cuando recibía a Hánsel y Grétel sonriente y frotándose las manos, pensando en el festín que se iba a dar con los niños.
Si hubiera dependido sólo de mí, hubiéramos hecho una “visita de médico” y luego para casa, pero Víctor nos pidió que nos quedáramos hasta el día siguiente y a mi marido que no le apetecía conducir de noche y a mis hijos que todo lo que fuera novedad les encantaba, les pareció una buena idea y como yo, nuevamente, estaba en minoría, tuve que resignarme.

Víctor no estaba casado y a pesar de tener familia vivía solo. Aún siendo, supongo, muy feliz en su soledad, de vez en cuando quizá le agradase recibir alguna visita, aunque sólo fuera para reafirmarse en esa soledad y, cuando se iban las visitas, volver a disfrutar de la misma, ya que era un lobo solitario. Posiblemente de ahí su alegría al vernos.

La casona por dentro ya no era tal casona. Efectivamente tenía el aspecto de un palacio. La entrada era enorme, parecía una pista de baile con columnas y unas grandes escaleras a los lados, que confluían en el primer piso con una especie de hall, frente al cual había un gran salón. De los lados derecho e izquierdo del hall partían dos anchos y largos pasillos que daban acceso a las habitaciones. Había otro piso más, pero las escaleras estaban medio rotas y malamente se podía acceder a él. A pesar de que sí tenía el aspecto de un palacio y puede que en otro tiempo luciera en todo su esplendor, en aquel momento era una ruina. Desde luego vivir allí, en mi opinión, resultaba totalmente desolador y mucho más para una persona sola, pero a Víctor se le veía muy feliz en su enorme y deprimente morada.

Después de un breve recorrido por todas las dependencias del primer piso, pues al segundo, debido al mal estado de las escaleras, no accedimos, nos llevó a un saloncito donde tenía montado una especie de despacho. Había estudiado farmacia y de joven había trabajado como farmacéutico. Ya jubilado, se había dedicado a investigar las alternativas a los medicamentos convencionales, tales como medicina natural y homeopatía y en esa especie de despacho es donde tenía su “parafarmacia”.

Llevábamos allí un buen rato conversando, bueno a decir verdad los que conversaban eran mi marido y Víctor, pues yo me limitaba a escuchar sin demasiado interés y mis hijos a curiosear por la estancia cuando, tal como ya venían anunciando las nubes, se desató una fuerte tormenta, con gran aparato eléctrico y mucho viento. Como el saloncito donde estábamos reunidos, para no desentonar con el resto del palacio, tenía la ventana rota, empezó a entrar por ella una gran cantidad de agua que unido al fuerte viento llegaba hasta el centro de la habitación. Víctor intentó cubrir la ventana con un trozo de plástico que ya tenía preparado para tal fin, lo que consiguió con gran esfuerzo y a riesgo, para regocijo de mis hijos, de pegarse un talegazo, pues la ventana estaba bastante alta y él tuvo que subirse a una, al igual que toda la casa, destartalada escalera.

Por fin llegó la hora de cenar y digo por fin, porque la velada se me estaba haciendo interminable y deseaba cenar e irnos a dormir y que llegara pronto el día siguiente para marcharnos de allí. No sabía entonces que la noche iba a ser aún más interminable.

Nos llevó a una enorme cocina, vieja y desangelada, y la más sucia cocina que ni en mi peor pesadilla hubiera podido imaginar y donde yo, que para eso soy mujer, tenía que preparar la cena de todos. Preparar la cena es mucho decir. Me indicó un armario que, según él, estaba repleto de viandas. Efectivamente había muchas cosas. Latas de conservas, refrescos, legumbres, galletas, leche, aceite, azúcar, etc. etc., pero tenía todo tan mal aspecto, que me puse a buscar con mucha cautela por ver si había algo en buenas condiciones.

Las latas todas estaban oxidadas y abultadas, lo que las hacia inutilizables, a riesgo de acabar con botulismo. Las galletas las suponía revenidas pues todas las cajas estaban caducadas y lo mismo la leche, el aceite y otra serie de productos. Me dio vergüenza decirle que todo estaba en mal estado y le dije que normalmente cenábamos muy poco, que con unos huevos, si es que tenía, nos arreglaríamos. De todas formas el aspecto de aquella cocina era un antídoto para el apetito pero, sobre todo pensando en mis hijos, algo había que preparar.

Por suerte tenía huevos y además frescos pues, parece ser, que se los llevaban, todas las semanas, unos aldeanos del pueblo. Como para él cenar solo huevos no era suficiente, se preparó una coliflor, que la echó a cocer tal cual, sin lavarla y sin quitarle ni hojas ni troncho.

A partir de aquel momento empecé a creer firmemente en las bondades de la medicina natural porque si ese hombre preparándose las comidas con tanta falta de higiene y comiendo aquellos productos que tenía en el armario, aún seguía “vivito y coleando”, es que la medicina natural, que seguramente él utilizaba para sí mismo, hacía milagros.

Después de esa “esplendida” cena, decidimos irnos a dormir. Nos llevó a una habitación muy grande, con varios catres dispersos por ella, donde dormiríamos todos, cosa que agradecimos, pues preferíamos dormir todos juntos. Nos dio las buenas noches y se retiró a sus “aposentos”, no sin antes advertirnos que el perro no podía subir a las camas, tenía que dormir en el suelo. ¿Tendría miedo a que se las estropeara?

Aún no nos habíamos quitado los abrigos, incluso habíamos cenado con ellos, pues hacia un frío de mil demonios. Casi todas las habitaciones tenían chimenea, pero estaban apagadas, seguro que no funcionaba ninguna y no había ni un solo radiador en toda la casa, por lo que ésta estaba helada. Decidimos que, para combatir el frío, lo mejor sería unir las camas para dormir todos juntos, así como no quitarnos la ropa y meternos a la cama con ella puesta. Conformes con esta decisión, dejamos las camas preparadas y fuimos todos juntos, incluido el perro (nos sentíamos más seguros todos juntos), al cuarto de baño para lavarnos los dientes y hacer un pis antes de acostarnos

El cuarto de baño, como casi todas las dependencias, era muy amplio y, aunque ya habíamos estado en él al poco de llegar, no nos habíamos fijado que tenía en el suelo manchas rojas como de pintura.

Mis hijos, que les encantaban las películas de terror y eran muy imaginativos y truculentos, empezaron a decir que era sangre reseca, que habían visto en los cajones de la cocina unos cuchillos enormes y que Víctor podía ser un sicópata. Todo era broma, ellos lo sabían y yo también, pero el ambiente de la casa propiciaba a imaginar esas cosas y hasta llegar a creerlas. Total que empezó a entrarnos miedo, tanto así que mi marido tuvo que intervenir para zanjar la cuestión y devolvernos la cordura algo que, aunque disimulamos, no consiguió del todo.

Volvimos al dormitorio y tal como habíamos decidido, sin quitarnos la ropa, salvo el abrigo y los zapatos, nos metimos todos juntos en las camas. Mi marido y yo en los extremos, los niños en medio y al perro, que por supuesto no íbamos a dejar que durmiera en el frío suelo de piedra, lo pusimos sobre la cama y a los pies.

Apagamos la luz y nos dispusimos a intentar dormir. La noche prometía ser muy larga. El frío, el hambre, el miedo y la inquietud nos tenían desvelados. A pesar de estar todos bien juntitos y de la ropa que llevábamos, temblábamos de frío ¿O tal vez no era solo frío? Mi marido y el perro fueron los primeros en dormirse y por los ronquidos de ambos, debían de estar haciéndolo “a pierna suelta”. Mis hijos no paraban de moverse, estaban nerviosos y tardaron un buen rato en dormirse, pero por fin les venció el cansancio y se durmieron. La única que estaba despierta era yo y eso me inquietaba aún más, pues me sentía sola ante el peligro. Sola y “amenizada” con los ronquidos de mi marido y el perro, así como el castañeteo de mis dientes, que no se si debido al frío o al miedo, parecían unas castañuelas viejas.

Había además algo que me preocupaba mucho y que, como parecía que los demás no se habían percatado de ello, me lo había callado, para no asustarles aún más. Esto era que en la pared, detrás de uno de los catres, había un agujero bastante considerable, que dejaba al descubierto un doble tabique y que supuse sería la cámara de aire.

 En las casas muy viejas suele haber ratas entre los tabiques, que incluso se las puede oír correr por las noches y a mi me producía terror que también en esta, al ser tan vieja, las hubiera y por ese agujero se pudieran colar a nuestra habitación.
Esa preocupación, aparte de todo lo demás, creo que fue lo que me mantuvo en vela toda la noche. Estaba pendiente de todos los ruidos y como en las casas, sobre todo si son viejas, por las noches suelen crujir las maderas y se oyen toda clase de ruidos, yo estaba aterrada pues todo lo que oía me parecía que eran las ratas y que de un momento a otro entrarían en el dormitorio y las vería corriendo por encima de las camas.

Creo que esa noche fue la peor y la más larga de toda mi vida, se me hizo eterna. Me acordaba de mi casa y de lo bien que podría estar en mi cama y me daban ganas de llorar. Maldecía la hora en que se nos había ocurrido ir a ver el dichoso palacio. Creí que nunca iba a amanecer pero, como es lógico, amaneció y en cuanto vi la luz del nuevo día me levanté y desperté a todos. Como ya estábamos vestidos ni nos aseamos, ya lo haríamos al llegar a nuestra casa.

Víctor muy amablemente nos ofreció desayunar, pero nosotros más amablemente aún rechazamos su ofrecimiento. Estábamos deseando salir de allí.

De camino paramos en una cafetería y un simple café con leche y un bollo, nos supo como el mejor manjar. Mientras desayunábamos, nos pusimos a comentar las peripecias de nuestra estancia en el palacio y con el sol de aquel radiante día y lejos ya de Víctor y de su tétrica morada, las cosas no nos parecían tan inquietantes y hasta nos reímos de nuestros miedos.

Nunca, al regreso de unas vacaciones, habíamos entrado en nuestra casa con la alegría que lo hicimos ese día, cuando llegamos por fin a ella. Era una casa como tantas, pero a todos nos pareció maravillosa. Un verdadero palacio.









6 may 2011

ASÍ TE AMO

Así te amo
Con un amor dulce y amargo
Doliéndome la ausencia de tus brazos
Huyendo de palabras y silencios
Perdida en la huella de unos pasos

En los fulgores de la luna que en la noche
Ilumina el vacío de mi alcoba
Lejos de recuerdos que se olvidan
Entre suspiros y lágrimas vertidas
En la añoranza de besos y caricias

Así te amo
Con ansia y con desespero
Con rabia con furia y con celos
Con este volcán ardiente
Que lucha por salir del pecho
Y me está abrasando el alma
Con mi cuerpo de mujer
Que busca en tu cuerpo la calma




30 abr 2011

EL DIARIO


Un sueño ha quedado atrapado
Entre las hojas de un libro
Un libro viejo y ajado
Que junto a flores resecas
Y de su dueño olvidado
Llora en un viejo desván
Su floreciente pasado

Entre sus hojas guardaba
Cual pétalos de una flor
Los sueños de un corazón
Que de amores suspiraba
Sueños que el alma portaba
De juventud coronados
Y que el libro custodiaba
Con ardor desmesurado

De aquellos sueños que un día
Dieron al libro esplendor
Uno no más ha quedado
Para gloria de su autor

Un sueño que entre las hojas
Rotas y desgastadas
Aún deslumbra su fulgor
El sueño de aquel amante
Que vivió un gran amor
Y aunque ahora el libro está
Postergado en un rincón
Sigue brillando aquel sueño
Que un día le cautivó
Sigue brillando aquel sueño
Que escondido entre sus hojas
Alguien un día dejó

21 abr 2011

JESÚS DE NAZARET


Con la cruz sobre los hombros
Y la faz ensangrentada
Camina Jesús despacio
Hacia una muerte anunciada

Al calvario se dirige
Flagelado y dolorido
Van a clavarlo en la cruz
Sin tener ningún motivo

Por tres veces se ha caído
Y otras tres se ha levantado
Cuanta tristeza en sus ojos
Cuando a su madre ha mirado

Ya le han clavado en la cruz
Ya le han ajusticiado
Y cual si fuera un ladrón
Entre dos le han colocado

Todo está consumado
La predicción se ha cumplido
Ha muerto el hijo de Dios
Sobre un madero clavado
Con el perdón en los labios
Para aquellos que le han matado

El cielo se ha desgarrado
El sol no quiere alumbrar
El estallido de un trueno
Hace la tierra temblar
Y una oscura y fría niebla
Va cubriendo la ciudad

Buen Jesús de Nazaret
Tu sacrificio fue grande
Por los hombres fuiste hombre
Y al verdugo te entregaste
Por los hombres fuiste hombre
Y por ellos te inmolaste

Es por eso que hoy los hombres
Recordamos tu pasión
Es por eso que hoy los hombres
Glorificamos Tu nombre
Y pedimos Tu perdón

20 abr 2011

CANTA GUITARRA


Canta guitarra canta
Guitarra canta conmigo

Que tus finas cuerdas vibren
Al compás de mis latidos
Rasgando tu sonido el aire
Y ocultando mis suspiros
Que te acaricien las manos
Del poeta que ha nacido
Entre lágrimas de gloria
Y pétalos de martirio

Que se engalanen de arpegios
Los sueños que no envejecen
Con nostalgias de unos besos
Que de tus cuerdas emergen
Que tu voz no calle nunca
Iluminando los miedos
Con miradas que se truncan
Bajo el azul de los cielos

Que se enreden en tus notas
Los versos que nacen al alba
Tejidos con hebras rotas
Donde la noche se alarga
Que vuelen acordes sentidos
Entre nubes de asonancia
Liberando anhelos cautivos
En las ausencias del alma

Canta guitarra canta
Guitarra canta conmigo




9 abr 2011

SIENTO


Siento tu mirada en la mía
Y me estremezco
Siento tus manos recorrer mi cuerpo
Y de deseo tiemblo
Siento el sabor de tus besos
Que se funden en mi boca
Y siento tu cuerpo viril
Que me enerva y me provoca

Siento el calor de tu aliento
Envolviéndome la piel
Tu sudor mezclándose al mío
Oliendo a romero y a miel

Siento tu cálida voz
Acariciándome el alma
Tu pecho apretado al mío
Tu ser dentro de mi ser
Mi gemir y tus suspiros
En éxtasis de placer
Y siento que tú eres mi hombre
Y que yo soy tu mujer


3 abr 2011

HACIA LA LUZ

Sé que mi vida algún día
Será pasto del olvido
Que se borrarán las huellas
Que dejé por los caminos
Que solo quedara la esencia
De estos versos que hoy escribo
Sueños y anhelos del alma
Que mañana se habrán perdido

Sé que mi vida algún día
Dejará la oscuridad
Y libre como una alondra
Y sin mirar hacia atrás
Por estelas luminosas
Hacia la luz volará

Descansará en las estrellas
Desnudando su agonía
Y abrazando a la más bella
Entonará junto a ella
Una dulce melodía

Sé que mi vida algún día
Alcanzará la verdad
Despojada de miserias
Por estelas luminosas
Hacia la luz volará

27 mar 2011

DESATINO


Puedo odiar y amar al mismo tiempo
Llorar y reír entre visos de tormento
Estrangulando estúpidos anhelos
A manos de un sutil resentimiento

Puedo sentir que ya no siento
Que mi barco navega a la deriva
Empujado solamente por el viento
Que soy pájaro de espíritu quebrado
Volando sin saber siquiera el rumbo
Tras los sueños que yacen enterrados
En un estercolero que se dice mundo

Puedo ser lo que ya soy y no quisiera
Y me encuentro junto a tanto desatino
Atrapada en una jungla y entre fieras
Tratando de escapar de mi destino


20 mar 2011

CUANDO NACE LA PRIMAVERA



Despierta la mañana indecisa
Con su mágica luz alborotada
El viento le ha robado una sonrisa
De guirnaldas azules y doradas

Vibran errantes las estrellas
Que al alba se niegan a morir
Con fulgores que el cielo sella
Se esconden entre nubes de marfil

El sol se levanta jubiloso
Desbaratando las sombras
Y llevando por el valle su alegría
El aire retozón y melodioso
Juguetea en la colina

Dulces aromas y fragancias
Envuelven suavemente los sentidos
Y entre las ramas de acacias
Gorjean alegres los pajarillos

La luz indolente serpentea
Tejiendo sinfonías de color
Pintando de armonía los silencios
Bajo un cielo radiante de esplendor

Las aves el paisaje reconstruyen
Y las flores recrean su arrogancia
Entre aromas y colores fluyen
Estampas impregnadas de nostalgia

5 mar 2011

LA NIÑA DE PIEL CANELA


Apoyada en la ventana
La niña de piel canela
La tristeza desgranaba
Mil estrellitas de plata
Sus cabellos adornaban

Arriba La luna blanca
Bordando la noche de calma
Abajo la pena negra
Llenando de sombras el alma

Con resquicios de ternura
El silencio se acercaba
Recogiendo con lisura
Los suspiros que la niña
Al viento los arrojaba

Arriba la luna blanca
Tapizando de luz su andadura
Abajo la pena negra
Maldiciendo su amargura

La niña de piel canela
Suavemente sollozaba
Y entre suspiros y llantos
Llegaba la madrugada

18 feb 2011

UNA DUDA (Mis charlas con D. Manuel)


Una vez más D. Manuel
Vengo a Vd. Con una duda
Esperando de su cordura
Me la pueda resolver

Quisiera que me explicara
Si lo sabe querido amigo
Por qué cuando alguien la palma
Aunque sea un corrompido
Embustero y malandrín
Y mas malo que caín
De él solo cuentan bondades
Y olvidando sus maldades
Le suben a los altares
En peana de marfil

Pienso que al hombre, tal vez
Como a cierto queso le ocurre
Que cuando la tierra lo cubre
Mejora su calidad
Y gana en exquisitez
Convirtiéndose en algo especial
Para el mas exigente gourmet
Y de ahi que cuando la palma
Aunque sea pariente de satanás
Por obra y gracia de la humanidad
Pasa a engrosar las filas
Del insigne santoral

Así mismo he venido a pensar
Que ese trato tan especial
De cariño desmedido
Que al que se ha ido le dan
Aún no siendo merecido
Es consecuencia del miedo
Por aquello de que nadie sabe
De los que mueren que ha sido

Y si dicen que los buenos
Al cielo con Dios se van
Y los malos al infierno
Con ese de cuernos y rabo
Que nombrarlo miedo me da
Quizá teman que esos malos
Que se cuecen en las brasas
Puedan venir de soslayo
Y los lleven de la mano
A ocupar también su plaza

O quieran , tal vez, D. Manuel
Estar a bien con los muertos
Con los buenos…por supuesto
Y con los malos también
Pues si en vida eran dañinos
Ya difuntos, colegas y amigos
Del llamado lucifer….
Ni le digo a Vd. D. Manuel
Lo peligrosos que pueden llegar a ser

Por eso yo D. Manuel
Que a la gente cada día
Menos puedo comprender
Creo que Vd que es sabio
Y que donde mira ve
Puede llegar a explicarme
De este comportamiento el por qué

Pero sea la razón cual sea
Nada podemos hacer
Y siendo a mi aforismo fiel
Una vez más yo diré
¡Vivir para ver D Manuel!


13 feb 2011

GRACIAS AMOR


Gracias amor
Por los años que me has dado
Por haberme hecho feliz
Por haberme amado

Por llevarme de la mano
Y ayudarme a caminar
Por enseñarme a soñar
Y ser de mi vida la luz
Que no se apaga jamás

Gracias amor
Por tus lágrimas calladas
Y tu dolor escondido
Por tus caricias al alba
Y tus besos encendidos

Por tu cálida ternura
Y tus palabras de aliento
Por tus hermosas locuras
Y tus dulces sentimientos

Gracias amor
Por todo lo compartido
Por los hijos que han nacido
Por las alegrías y penas
Que juntos hemos vivido

Por envejecer conmigo
Y estar a mi lado soñando
Por ser amante y amigo
Y abrazarme suspirando

Gracias amor
Por seguirme amando

FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN

3 feb 2011

DIVINO REGALO


Hoy cumple cuatro añitos
Mi pequeña princesita
Cada día más graciosa
Cada día más bonita

Aquel capullito que un día
Vino a alegrar mi jardín
Es una flor que a la vida
Se abre ya con frenesí
La rosa más primorosa
Que un jardín pudo soñar
La más querida y hermosa
De mi florido rosal

Mi pequeña princesita
Cuatro añitos hoy cumplió
Y este trocito de vida
Que de mi vida nació
Es la luz que día a día
Me acerca más hacia Dios
Pues cuando miro a mi niña
Me estremezco de emoción
Al ver que mi princesita
Es la cosa más bonita
Que puso en mi vida Dios
Al ver que mi princesita
Es regalo del Señor


FELICIDADES PRINCESA
..............

11 ene 2011

NO JUZGUES HOY AL POETA



No juzgues hoy al poeta
Por estos versos que escribo
Que al igual que una saeta
Son el sentir escondido
De un alma que vaga inquieta
Esclava de su destino

No analices hoy mis versos
Ni trates de comprender
Si es real o fantasía
Lo que se puede entrever
En el racimo de letras
Que danzan sobre el papel

No busques versos coherentes
En las palabras que hoy nadan
Por los lagos de la mente
Palabras que desbordadas
De ilusiones decadentes
Ocultan sus agonías
Con fingidos complacientes

No juzgues hoy al poeta
Trata de ser indulgente




ES DIFÍCIL OLVIDAR


Que difícil es olvidar
Cuando el recuerdo se bate
Con la furia de la mar
Contra un corazón sangrante
Que en silencio se debate
Entre morir o soñar

Al paso angustiado de las sombras
Se apagan los colores en el alma
Y al filo del dolor que ya no asombra
Los ojos se ciñen de calma
Y los labios no te nombran

Fue la brisa que trajo la nostalgia
En una mañana sin campanas
Y en un rictus de arrogancia
El corazón despechado
Quiso burlar la esperanza
Y deshojando temblores
Se perdió por los albores
De irracionales bonanzas

Que difícil es olvidar
Cuando el recuerdo acecha
Con su espada de metal
Cuando la noche se espesa
Y el dolor se despereza
Entrando furtivo en el alma
Y aniquilando la calma
Con absurda dignidad

A golpe de sentimientos
Voy anudando momentos
Confusos y desbastados
Pero el corazón cansado
Quiere asfixiar el dolor
Con los sueños desgastados
Sueños que anhelan brillar
Con la luz crepuscular
De un floreciente pasado

Que difícil es olvidar

7 ene 2011

NÁUFRAGO


Soy náufrago en el mar de las ideas
Que en las olas de las frases se debate
Luchando contra intrépidas mareas
De sonetos, rimas y versos asonantes

Marejada de palabras en la mente
Se atropellan buscando la salida
Y nadando sin temor contra corriente
Se refugian en los mares de poniente
Del viento que las lleva a la deriva

Allá por el horizonte un claro
Ha cubierto los sueños de armonía
Pintando en el cielo de color un halo
Para las palabras luminosa guía

Soy náufrago en el mar de las ideas
Que en la balsa del amor va navegando
Tras estelas que en el alma van dejando
Los anhelos convertidos en poemas

5 dic 2010

NO TE CIERRES AL AMOR



Mujer que hace tiempo ya dejaste
Tu radiante juventud atrás
No te aferres a un pasado
Que nunca más volverá

De los años perdidos la nostalgia
Te ha nublado en los ojos la mirada
Llevando los recuerdos su fragancia
A un alma que adormece resignada

No escuches clamores sentenciosos
Que en la noche se acercan a tu alcoba
Funestos fantasmas insidiosos
Que la paz del espíritu te roban

Tu cuerpo poco a poco se marchita
Y de plata se cubren tus cabellos
Tus pasos ya no son de bailarina
Pero emergen de ti tales destellos
Que al mirarte deslumbras y fascinas

No te cierres al amor y la pasión
Ni permitas que el alma languidezca
Deja libre volar el corazón
Que su luz las estrellas palidezca
Y que llegue de nuevo la alborada
A tu cuerpo de mujer enamorada

4 dic 2010

CÓMO PODER OLVIDARTE


Cómo poder olvidarte
Si eres parte de mi ser
Si solo con recordarte
Siento sobre mi piel
Tus caricias incitantes
Y tus besos jadeantes
Haciéndome estremecer

Los pensamientos errantes
Se clavan en el corazón
Que en los sueños delirantes
Cree encontrar anhelante
De su vida la razón

Quiero salirte a buscar
Donde la noche cabalga
Con espuelas de cristal
Allí donde la nostalgia
Se enreda en la oscuridad
Encarcelando suspiros
Que reclaman libertad

Cómo poder olvidarte
Si en tus ojos me he perdido
Y no puedo sin ti caminar
Si tu latido es el mío
Y necesito tu aliento
Para poder respirar

Cómo poder olvidarte
Cómo dejarte de amar


8 nov 2010

VEN A MI



Ven a mi Señor
Ven y enjuga mi llanto
Escucha mi triste canto
Y apacigua mi dolor

Como gacela perdida
Deambulo entre los rastrojos
Lamiéndome las heridas
Y esperando convencida
Reflejarme un día en tus ojos

Ven a mi Señor
No olvides que formo parte
De tu inmensa creación
No permitas que tu obra
Sea presa de la cobra
Que agazapada en la sombra
Busca su destrucción

No te alejes de mi lado
Y a pesar de mis errores
Tú….amor de los amores
Suaviza mi desamparo
Y coge fuerte mi mano
Para que nunca me pierda
Por caminos desbastados

Ven a mi Señor
Atiende a mi corazón
Que confundido y cansado
Reclama tu compasión

3 nov 2010

MORÍA EL BESO - Soneto


------Soneto------
Moría el beso sin haber nacido
Y el alma sus desvelos ocultaba
Buscando en los recuerdos que guardaba
Calmar el corazón adolorido

La noche con arrojo se acercaba
Cubriendo con su manto de negrura
Un roto corazón que en su amargura
A lomos de la muerte cabalgaba

Fantasmas iracundos vigilaban
Blandiendo las espadas de los celos
Y al filo de los llantos que acechaban

Nostalgias de recónditos anhelos
Brillaban en las sombras que dejaban
Los sueños que nacieron de otros cielos

25 oct 2010

VENENO QUE DELEITA


El veneno de aquel cuerpo
Trampolín a los infiernos
Es deleite que condena
A los oscuros eternos

Y robando en las ausencias
Enajenadas conciencias
Hasta las cumbres asciende
Azotando su galerna
En el temor que se pierde

Y en oscuros corredores
Su misterio se transforma
En silencios revestidos
De posesiones sin normas
Que fulminando temblores
Quieren vencer invasores
Inventando en desvaríos
Patéticos luchadores

16 oct 2010

LEVÁNTATE Y ANDA


Mujer levántate y anda
Que aún te queda por andar
No permitas que nadie
Detenga tu caminar

Despliega tus alas y vuela
Y sube alto….muy alto
Verás un mundo chiquito
Que no merece tu llanto

Mujer levántate y anda
Dios te ha colmado de gracias
Y dado su confianza
Otorgándote el poder
De engendrar un nuevo ser
Vaticinio de esperanza

Tu condición de mujer
Es un regalo divino
Tú eres la luz y la fuerza
Para este mundo perdido

Mujer levántate y anda
No escondas tu realidad
Porque tú eres de la vida
La más hermosa verdad
Pues gracias a ti mujer
Perdura la humanidad


10 oct 2010

EL PERRITO



Aquel sábado yo estaba exultante y eufórica. Llevaba mucho tiempo pidiendo a mis padres que me llevaran a un internado y por fin lo había conseguido. El próximo curso iría a un internado para niñas.
Era muy aficionada a la lectura y últimamente me había dado por leer libros con historias de internados que unido a mis ansias de aventura y gran imaginación, habían hecho que viera éstos como algo excitante y muy divertido y de ahí mi gran interés en ir a uno de ellos.

Mis padres, antes de comunicármelo, habían ido a conocer un colegio regido por monjas, que tenía tanto alumnas internas como externas y que estaba situado en un pueblecito de montaña, a unos 30 km. de mi ciudad. Les habían dado muy buenas referencias de él y después de una extensa conversación con la Madre Superiora del centro y un recorrido por el mismo, para conocer sus instalaciones, quedaron muy satisfechos y decidieron que ese era el colegio ideal por lo que, sin pensarlo más, me matricularon para el próximo curso.

Faltaban aún dos meses para empezar el curso y yo estaba en pleno apogeo de mis vacaciones, pero la noticia del internado me había excitado tanto que ya no pensaba en otra cosa. Mis padres me habían traído unos folletos del colegio, con las normas del mismo y fotografías de sus instalaciones, que a mi me encantaron, así como una lista de la ropa y utensilios que debía de llevar. Un juego de cubiertos con mis iniciales, una manta, varios juegos de sábanas y toallas, ropa interior, camisones, una bata y zapatillas, todo ello marcado con mi nombre.

Además de eso, había que preparar el uniforme que consistía en una falda escocesa en tonos oscuros azules y verdes, plisada y de tirantes, con una blusa blanca y corbata azul oscuro, zapatos y calcetines negros , un chaleco azul marino, para la primavera y un abrigo igualmente azul marino, para el invierno. El modelito se completaba con un sombrerito, bastante cursi, del mismo color. También necesitaba un equipo de gimnasia, que me suministrarían en el mismo colegio al inicio del curso.
Pasé el resto del verano ayudando a mi madre en los preparativos y esperando con ansia (cosa insólita) que acabaran las vacaciones para estrenar mi nuevo colegio.

Llegó el tan deseado día, un taxi nos llevó hasta la estación del tren, nos subimos a él y nos acomodamos en los asientos. Después de un tiempo, que a mí se me hizo eterno, llegamos a un apeadero, donde debíamos bajarnos y allí tomar otro taxi que nos llevaría, atravesando el pueblo, hasta el colegio. El colegio estaba situado en lo alto de una colina, a la que se accedía por una carretera empinada y bien asfaltada, pero muy estrecha, en la que difícilmente podían cruzarse dos vehículos. Yo, a través de la ventanilla del taxi, iba observándolo todo y lo que veía me gustaba mucho. El pueblo se parecía al de mis abuelos, donde yo solía pasar las vacaciones y eso era ya suficiente motivo para que éste me causara una buena impresión.

El taxi nos dejó justo en la entrada del colegio, bueno más bien en la puerta de la reja que rodeaba los jardines del colegio. Al fondo se veía una mansión de aspecto impresionante que, como nos dijeron más tarde, tiempo atrás había sido la residencia del “cacique” del pueblo, o sea del dueño de vidas y haciendas del pueblo y que posiblemente ya de viejo y con la muerte pisándole los talones quiso, por miedo al fuego eterno, congratularse con Dios, donando la mansión a una congregación religiosa.

La vista desde lo alto de la colina era maravillosa, se divisaba todo el valle y, justo en medio, el pueblecito cubierto por una suave neblina, que le confería un aire romántico y misterioso, una neblina que se iba desvaneciendo lentamente eclipsada por un sol que, en aquella mañana de otoño, lucía ya en todo su esplendor.

Vamos Elenita, que la madre superiora nos espera, me grito mi madre viendo que yo me había quedado hipnotizada contemplando el paisaje. Vas a tener mucho tiempo para disfrutar de esta maravilla, pero ahora entremos al colegio, que es de mala educación hacerse esperar y tomándome de la mano me llevo hacia el colegio. Desde niña he sido muy entusiasta de la naturaleza y la vista de aquel paisaje me había dejado como clavada en el suelo.

Entramos por fin al colegio y nos condujeron al despacho de la Madre Superiora que, después de saludarnos, nos dejó en manos de otra religiosa la cual se encargó de llevarnos al dormitorio y de asignarme la cama y el armario donde, bajo llave y controlado por ella, guardaría mi ropa. Después de un recorrido por el colegio para conocerlo y que a mi me decepcionó un poco, pues no era tan magnífico como se veía en los folletos y por supuesto mucho menos impresionante de lo que parecía por fuera, nos llevó al salón de actos, donde habían reunido a todas las internas con sus familiares para darnos una pequeña fiesta de bienvenida. Al cabo de un cierto tiempo, las monjas dieron por terminada la fiesta y entre besos, abrazos y algunos lloros, nos despedimos de nuestros padres y nos quedamos solas ante el peligro. Yo estaba un poco tristona a la vez que un poco cohibida, mirando a unas niñas que debían de conocerse de otros años porque hablaban muy animádamente. De pronto me fijé que había dos niñas en las mismas condiciones que yo y tímidamente me acerqué a ellas. Nos miramos sin decir nada y un poco recelosas empezamos a hablar. No sabíamos entonces, que las tres íbamos a ser inseparables.

Para no extenderme demasiado, voy a pasar por alto los primeros días, porque no ocurrió nada digno de mención. Fueron unos días de adaptación a mi nueva vida y al conocimiento más a fondo de Maribel y Rosana, que así se llamaban mis dos nuevas amigas.
Maribel, Rosana y yo, nos hicimos también muy amigas de una niña externa, una niña andaluza llamada Bety, que vivía en la casa cuartel del pueblo desde hacía 5 años, fecha en que habían trasladado a su padre, comandante de la Guardia Civil, a dicho pueblo. Con esa niña solíamos intercambiar tebeos que ella nos daba a cambio de algunas de las golosinas que nos traían nuestros padres cuando nos visitaban, que normalmente era cada quince días y siempre en fines de semana.

Un día al salir al recreo Bety, que por ser externa estaba en otra clase distinta a la nuestra, se nos acercó muy excitada y nos dijo…. Tengo una perrita que hace un mes tuvo cachorritos y mi padre quiere regalarlos y me da mucha pena. Yo que siempre he tenido pasión por los perros le dije….uno para mí…me miró asombrada y me dijo….no puedes tener un perrito en el colegio. Yo no quería renunciar a él y le dije….ya me las apañaré para que no lo vean y luego, cuando lleguen las vacaciones de navidad, me lo llevo a mi casa. A Maribel y a Rosana les pareció emocionante la idea y se ofrecieron a ayudarme para tener el perrito sin que las monjas se enteraran. Prepara una caja con unos agujeros y varios periódicos le dije, metes al perrito y el sábado, que no tenemos clase, nos lo traes.

El resto de la semana estuvimos nerviosas esperando la llegada del perrito y tal como habíamos quedado, el sábado por la tarde se presentó Bety con la caja, que al ser un día sin clase pudimos llevar hasta el dormitorio sin problema. Además de la caja con el perrito Bety, muy previsora ella, nos trajo una bolsa con periódicos que servirían para retener el pipi del cachorrito.

Estábamos ansiosas por ver al perrito y poniendo la caja sobre mi cama quitamos la tapa y nos quedamos las tres (Bety no podía entrar al dormitorio) contemplando al perrito. Era un simple chucho sin raza, de color canela y de padre desconocido, pero que nos pareció precioso y que nos miraba con la misma curiosidad que nosotras a él. Después de un rato de contemplarlo, tomarlo en brazos, acariciarlo y darle unos besos lo volvimos a dejar en la caja y nos pusimos a pensar como haríamos para cuidarlo sin que las monjas se enteraran. Decidimos que sería por turnos y mientras una se encargaría de atenderlo, las otras dos vigilarían y estarían atentas para cubrir a la cuidadora. Como en teoría yo era la dueña oficial, empezamos por mí y la idea fue que, mientras estuviéramos en clase, sujetaríamos la tapa con una cuerda y esconderíamos la caja debajo de mi cama.

El dormitorio era una sala grande y rectangular, con treinta compartimientos separados por cortinas, que cada uno tenía una cama con su mesilla. El dormitorio estaba comunicado con otra sala, que tenía otros tantos lavabos y unas diez duchas, así como los armarios que a cada una nos habían asignado. Nosotras mismas éramos las encargadas de hacer nuestra cama y de limpiar los compartimientos, cosa que nos beneficiaba a la hora de esconder al perrito.

Nos levantábamos a las 7 de la mañana, a las 7,30 era la misa en la capilla del colegio y de 8 a 9 teníamos que desayunar y arreglar nuestro compartimiento ya que a las 9 empezaban las clases. Bueno pues nuestro plan era que una semana cada una cuidara del perrito y lo escondiera debajo de su cama y las tres nos encargaríamos de guardar algo de leche y algunas galletas del desayuno, para alimentarle. Conseguimos un bote para la leche y una bolsita para las galletas y por las mañanas, mientras dos limpiaban, además de su compartimiento, el de la encargada del perrito, ésta le preparaba una papilla con la leche y las galletas y cuidaba de que la comiera, así como de cambiarle los periódicos sucios por otros limpios.

Estuvimos así varios días, alimentando al perrito con tres papillas diarias de galletas, una en la mañana, antes de ir a clase y las otras dos en horas de recreo. No era una forma muy correcta de alimentarle, pero el perrito engordaba y estaba cada día más espabilado y contento. Todos los días esperábamos a quedarnos solas y le sacábamos un poquito de la caja, para que corriera por el dormitorio. Ya se había acostumbrado a esa rutina y se portaba muy bien. Algunas veces nos daba un susto, pegando unos pequeños ladridos en algún momento inoportuno, que nosotras tratábamos de ocultar a base de carraspeos y ataques de tos.

Una mañana nos levantamos, nos aseamos y nos dispusimos, como siempre, a ir a misa. Observamos que el perrito estaba un poco inquieto, cosa que nos extrañó, pues era muy tranquilo. Le sacamos de la caja, le acariciamos, le hablamos con mimo y cuando le vimos ya calmado le volvimos a la caja y la cerramos atándola con una cuerda, como veníamos haciéndolo.

Llevábamos ya un rato oyendo la misa, cuando notamos un poco de alboroto que venía de la parte de atrás (nosotras nos poníamos siempre en las primeras filas). Nos giramos para ver que pasaba y las tres nos quedamos pálidas. Debíamos de haber cerrado mal la caja y el perro se había escapado y quizá por las voces de los rezos o porque nos estaba buscando, se había metido en las iglesia, algo que le resultó muy fácil pues, durante la misa y el rosario, la puerta siempre estaba abierta, sólo cubierta por una gruesa cortina de terciopelo. Corría de un lado para otro dando pequeños ladridos, que supusimos eran de alegría por verse libre y con tanto espacio para correr. Estábamos petrificadas, aquello no podía ser verdad, aquello no podía estar ocurriendo.

El perrito corriendo y ladrando por toda la capilla como un loco, dos monjas tratando de cogerle, las niñas riendo y metiendo bulla y el cura siguiendo la misa y los rezos como si no pasara nada. Hubo un momento en que yo pensé que me iba a desmayar, fue cuando el perrito subió hasta el altar y pasando por detrás del cura, volvió a bajar corriendo, no sin antes tirar un jarrón con flores, que rodó hasta el pasillo de la iglesia. De pronto el perro nos vio y aquello fue nuestra perdición, porque vino hacia nosotras saltando y ladrando y por la actitud que tenía, las monjas se dieron cuenta que el perrito nos conocía.

Nos sacaron a las tres de la iglesia y junto con el perrito nos llevaron al despacho de la Madre Superiora. Suponían, por lógica, que el perrito nos lo había tenido que dar una niña externa y nos obligaron a decir quien era. Cuando llegó Bety la llevaron también al despacho y al vernos allí a las tres con el perrito, al contrario que nosotras que estábamos pálidas, se puso colorada como un tomate, lo que unido a su nerviosismo confirmo que era nuestra cómplice.

Las monjas (cosa extraña) se apiadaron de nosotras cuando, al decirnos que nos quitaban el perro, nos pusimos a llorar con gran desconsuelo y decidieron que Bety se hiciera cargo de él y lo trajera los domingos al colegio para que lo viéramos y cuando nos dieran las vacaciones, me lo llevaría yo a mi casa. Eso nos dejó más tranquilas y desde aquel día todos los domingos venía un ratito Bety con el perrito, que se había encariñado mucho con nosotras y jugábamos y corríamos con él por el jardín. Mis padres accedieron a que me quedara yo con él y fue mi primer perrito, al que le puse por nombre Eguzki, que quiere decir sol.

A pesar de ello, no nos libramos del castigo. A Bety la obligaron a ir durante un mes a la misa del colegio y a nosotras nos tocó limpiar todo el dormitorio y hacer las camas de todas las niñas, también durante un mes, y todo antes de ir a las clases, lo que no nos dejaba casi tiempo para desayunar. De todas formas valió la pena pues mi perrito, que resultó ser una perrita, era realmente un sol.






2 oct 2010

TE RECUERDO - Soneto


------Soneto------

Te recuerdo en el murmullo del viento
Cuando llega rozando la añoranza
Floreciendo en melancólica alianza
El sosiego y un extraño desaliento

En el color de la tarde que muere
Cuando aturdida la luz se flagela
Recreando en su infinita acuarela
La nostalgia que al corazón se adhiere

Te recuerdo en el suspiro que implora
El silencio que vaga en los alcores
En las noches en que el desvelo aflora

Con delirios que llenan los albores
Y con sueños que brillan a deshora
Tu recuerdo es espino entre las flores


27 sept 2010

LA CARACOLA


De nuevo estoy frente a ti
Mar de mi adolescencia
Amiga de mi juventud
Nostalgia durante la ausencia
Cuantas veces en tus playas
Dejaron mis pies sus huellas
Y mi cuerpo se vistió de espuma
Entregándome a tus aguas
Abrazándome a las olas

En noches de luna llena
Siempre a tu lado estaba
Yo te contaba mis penas
Tú en silencio me escuchabas
A veces conmigo llorabas
Y otras bramando con furia
Contra las rocas chocabas

¿Sabes amiga querida?
Aún conservo aquel regalo
Que el día de mi partida
Dejaste junto a la orilla
Una hermosa caracola
De relucientes colores
Que siempre llevé conmigo
Sabía que parte de ti
En ella se había escondido

Y en esa mi larga ausencia
Si la añoranza me ahogaba
Ese trocito de mar
Que la caracola guardaba
Yo lo llevaba a mis labios
Y con fervor lo besaba

Como bálsamo a mis penas
Lágrimas de mis ojos
Por mis mejillas corrían
Y al bañar la caracola
El milagro se producía
¿Milagro? ¿Sueño? ¿Fantasía?
No importa, que mas daba
Yo junto a mi te sentía
Arrogante, impetuosa, viva

Acariciaba mis hombros
Una brisa con olor a sal
Y hasta mi cara llegaban
Pequeñas gotas de mar

Ingrávido mi cuerpo flotando
Con la bruma se fundía
Una suave y tibia caricia
En mis labios yo sentía
Era el beso de una ola
Esa ola que en la playa un día
Me entregó una caracola


26 sept 2010

HEREDEROS DEL QUIJOTE


Que nadie lo ponga en duda
Porque os puedo asegurar
Que el quijotismo en España
Es lábel de calidad.
Y rememorando al hidalgo
De contiendas delirantes,
Que por tierras de Castilla
Y a lomos de Rocinante,
Luchaba contra molinos
Impertérritos gigantes,
Nosotros sus herederos
Y de esta tierra integrantes,
Muy dignamente portamos
De su locura estandarte

Y de utopía investidos,
Sobre un postinero jamelgo
De nombre Constitución,
Batallamos sin sentido
Por una vida mejor,
Y al igual que el triste hidalgo
Chocamos como cretinos
Contra dos grandes molinos
El poder y la ambición