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22 ago. 2016

FLORES Y MIEL


Mil flores cubriendo el lecho,
mil flores sobre la piel,
flor abierta la boca
con besos que saben a miel

Mil fragancias en el aire
envolviendo los sentidos,
irrumpiendo en los silencios
entrecortados suspiros

Flores blancas que engalanan
el fulgor de unas miradas.
flores rojas que se apagan
al llegar la madrugada

Dos cuerpos abrazados
con pasión desenfrenada,
delirio encendido en el alma,
caricias dulces y amargas,
sabor a sal….sabor a miel
sabor a sangre y a hiel

El gato sobre el tejado
canta un poema a la luna,
no hace falta el cascabel,
alguien le ha puesto un collar
hecho de flores y miel

25 jul. 2016

TRAICIÓN - Soneto



Me has mentido de forma calculada
Tronchando sin pudor mis ilusiones
Y vienes con  estúpidas razones
Buscando suavizar tu canallada

Pues que sepas que no sirve de nada
Lo que hagas pretendiendo mis perdones
Ni olvido ni perdono las traiciones
Ni ver mi inteligencia denostada

No pienses  que tal vez más adelante
Te pueda mi perdón ser concedido
Pues ahora que ya se de  tu talante
Mejor no haberte nunca conocido
Y búscate una tonta que te aguante
Porque tú estás para mi ya en el olvido



24 jun. 2016

AUNQUE ESTÉ SOLA

Aunque esté sola,
aunque nadie me acompañe en el camino,
seguiré sin volver la vista atrás,
licuando entre mis manos los gemidos
de los goces que ya se han extinguido,
por amores que han dejado de alumbrar.

Imágenes danzantes en la mente
acarician los nocturnos de mi alma,
ocultando en una lágrima yaciente,
el resurgir insolente,
de afanes enredados en la calma.

Las palabras con el viento se han mezclado
alejando la verdad de mis pupilas,
reflejándose en el rostro despoblado,
los anhelos mutilados,
que se ocultan en los huecos de la ira.

Aunque esté sola,
aunque el miedo me impida caminar,
seguiré caminando hacia adelante
y aferrándome a los  sueños delirantes,
fingiré que encontré por fin la paz

8 may. 2016

EL VALLE - Soneto


De niebla coronábanse los montes
y el valle su grandeza desgranaba,
la tarde con presteza se escapaba
huyendo hacia lejanos horizontes.

Rumores luminosos y apacibles
danzaban a intervalos con el viento,
dotando a la templanza del momento
de acordes en cadencias invisibles.

Las nubes en derroche de armonía
dejaban un sentir almibarado
en sueños que la mente recogía,
y en ráfagas de un sol entrecortado
la noche sobre el valle se cernía,
oculta en un silencio prolongado.


9 abr. 2016

CARTA A BLACKY - II



Hola cariño mío, casi medio año ya desde que te fuiste y tu ausencia me sigue doliendo como el primer día.  Estabas muy malito y dejarte partir para que pudieras descansar fue mi mayor demostración de amor, pero contigo te llevaste una parte de mi y dejaste un gran vacío en la casa y en el corazón de todos los que te quisimos.  Un vacío que, según me dicen, sólo con otro perrito podría llenarse y tal vez así sea, pero aún no estoy preparada para ello. Pienso que sería sustituirte y eso nunca pequeño mío. Tal vez cuando tu recuerdo no me duela tanto y la llegada de otro perrito no me haga sentir que está ocupando tú lugar, sea el momento.

Sé que nunca voy a olvidarte, siempre estarás en un rincón muy especial de mi corazón, pero quiero recordarte sin dolor y tampoco quiero cerrar mi corazón a otro que, como tú, pueda contribuir a la felicidad de mi vida y en el que pueda volcar una parte de este cariño que sigo acumulando para ti y que ya no te puedo dar. Quiero que sepas pequeño mío que, aún en el caso de que entrara en mi vida otro perrito, no mermaría el cariño que siento por ti y que seguiré sintiendo mientras viva y que estoy segura que, allá donde estés ahora, percibes que te llega. Me entregaste tu amor incondicional, un amor que solo los perros sois capaces de dar y eso nunca se olvida. Te fuiste llevándote una parte de mí, pero otra parte de ti se quedó conmigo para siempre.

Como dijo WILL ROGERS “Si no hay perros en el cielo cuando me muera quiero ir donde ellos vayan”


26 mar. 2016

SEÑOR TÚ ME CONOCES


Me conoces Señor, Tú me has creado
y sabes que soy débil y que caigo,
y a pesar de mi ingrato desarraigo,
Tú nunca de mí te has alejado.

Muchas veces Señor yo te he fallado
sin por ello perder tu gran amor,
y hoy sabiendo el dolor que te he causado,
vengo a ti suplicando tu perdón.

Me conoces Señor, Tú me has creado
y conoces mis angustias y temores,
y aunque es cierto que a veces te he negado
y que pesan sobre mí muchos errores,
y aunque es cierto que a veces pareciera
que de Ti Señor me haya olvidado,
Tú sabes bien que ni siquiera
un día de amarte yo he dejado.

Y lo sabes Señor, pues me conoces,
porque Tú eres Señor, quien me ha creado.



22 mar. 2016

Y NOS DECIMOS HUMANOS

Y nos decimos humanos
Pero somos depredadores
El hombre mata a su  hermano
Y es el mundo entre sus manos
La cámara de los horrores

Del odio y de la ambición
No enferman los animales
Sólo los hombres contraen
El virus de estos dos males

Si no fuera por los niños
Que me inspiran compasión
Al ver sus pequeñas vidas
Masacradas sin razón
Y quisiera para ellos
Lograr un mundo mejor
Desearía que un rayo
Partiera el planeta en dos

Que de la tierra los hombres
No somos merecedores
Pues nos decimos humanos
Y somos depredadores


2 mar. 2016

LA MESONERA Y EL SOLDADO


De nuevo está con Vds.
este humilde trovador,
para contar un suceso
que tiempo atrás ocurrió.

Esta era una moza recia
que se metió a mesonera,
una moza nada necia
pero arisca y altanera,
de pechos muy prominentes
y unas buenas posaderas.

Era muy corta en palabras
y larga en entendimiento,
y no le dolían prendas
si tenía que enfrentarse
a un altercado violento.

Moza tan bien plantada
era de hombres deseada,
mas nadie la cortejaba,
su fuerte temperamento
a todos acongojaba,
pues a más de un mozo bravo
le había cruzado la cara.

Un día llegó al mesón
un petulante soldado,
que presumía de ser
conquistador avezado,
y viendo tan buena moza
quedose regocijado,
sacando al punto sus dotes
de galán almibarado

Tenga a bien señora mía
servirme  unas cuantas viandas
que vengo desfallecido,
entró diciendo el soldado
con poderío fingido,
y traiga “pa” remojarlas
una jarra de buen vino,
que he de aliviarme el gaznate
del polvo de los caminos.
Y venga a yantar conmigo,
que un moza tan fermosa
es dádiva generosa
para un soldado aguerrido.

No se afane su merced
en halagos y lisonjas
que éstas no son menester,
replicó la mesonera
con resoluta altivez,
pues enjundioso deber
es que atienda al parroquiano
lo mejor que se fazer,
tanto si es un caballero,
como si es un escudero
o solo es un mercader.

Y si acaso estáis pensando
que con lisonjas y halagos
mis favores vos tendréis,
coger no más el portante
y salir de aquí por pies,
pues esta jarra de vino
que para el gaznate es,
os tiraré a la cabeza.
¡Vive  Dios! que así lo haré.

Pardiez que genio más bravo
la muchacha tiene agallas,
dijo para sí el soldado,
mas no se dio por vencido,
aun sin ganar la batalla
la guerra no había perdido.

Sosiéguese mi señora,
que barrunto que su genio
le está saliendo a deshora.
Yo soy del rey un soldado,
un hidalgo bien nacido
nunca en batallas vencido,
y esos bellos ojos negros
que me miran tan esquivos,
me tienen de vos cautivo
y a sus plantas, mi señora,
me postro rendido y cortes,
que el suelo que pisáis agora
yo he de besarlo después.

Mas sírvame ya el condumio
y bebamos sin mesura,
que bien merece un dispendio
tanta gracia y fermosura.
Y aún con escaso estipendio,
si es que a vos, señora mía,
un dislate no os pareciere,
aqueste soldado os diría
que desposaros quisiere,
que no es bueno mujer sin varón,
ni varón que solo anduviere.

Tanta palabrería
cautivó a la mesonera,
logrando lo que quería
el soldado calavera.
Y se la llevó al huerto
y la tomo por mujer,
más de desposarla nada,
igual que vino se fue.

Sobre un brioso corcel,
la joven vilipendiada
le siguió campo a través,
y mejor ya no les cuento
aquello que ocurrió después.
No más diré que la gente
aún recuerda con horror,
lo que hizo la moza burlada
con el villano traidor.

Y aquí termina la historia
de la mesonera recia
y el soldado burlador,
que a pesar de no ser necia,
fue atrapada en la estrategia
del astuto seductor.

Como siempre me despido
hasta mejor ocasión,
dando a vuesas mercedes
las gracias por su atención,
y rogando humildemente
una pequeña ovación.





25 feb. 2016

CHASCARRILLOS III


Vas diciendo que por mí
tú la razón has perdido,
y a la sazón que lo dudo,
pues nadie puede perder
algo que nunca ha tenido.

No sigas por ese camino
que no me vas a encontrar,
en ti yo ya no confío
porque no eres de fiar.
Te apasiona el mujerío,
hoy soy yo y mañana es otra
y pasado alguna más,
y ya me produce hastío
tu carácter pendular.

Y aunque presumas de macho
no me vas a impresionar,
que machos hay a montones,
bípedos y cuadrúpedos,
anatomía no más,
pero hombres, hombres
de esos que son de verdad,
unos pocos….nada más.

EL ESPEJO

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17 feb. 2016

SI BECKER RESUCITARA


Dedicado a esa versión grosera, chavacana, bulgar, desvergonzada y bochornosa, además de hiriente que ha hecho, una que se dice poetisa, del Padrenuestro, una hermosa oración para todos los católicos y que, además, la llama poesía, cuando al margen de lo blasfema que puede ser, de poesía no tiene nada, ni siquiera es prosa poética, es una auténtica marranada. Lo más triste es que encima la aplaudieron cuando la recitó. Pero claro es libertad de expresión


Si Becker resucitara
Y de nuevo qué es poesía
Alguien le preguntara
Seguro que sonrojado
El poeta callaría

Y viendo que sin recato
Con audacia y con boato
A cualquier majadería
Llaman algunos poesía,
Furioso y abochornado
Al hoyo regresaría
Maldiciendo consternado
De su tumba la salida


16 ene. 2016

EL NIÑO Y LA PELOTA

---Inspirado en un relato de mi tío
 José Manuel Sánchez Tirado---


El sol de la tarde
radiante brillaba,
dejando en el aire
estelas doradas.

Un niño muy niño
de dulce mirada,
quería ir al campo
que suave y blandito
su mente antojaba.

Y salió de casa,
dejó atrás el pueblo
la iglesia, la plaza,
y por un momento
sintió la nostalgia.
Recordó a su madre,
detuvo la marcha,
pero allá a lo lejos
las flores brillaban
y al niño muy niño
el campo llamaba.

Detente, no vayas,
al niño gritaban
las nubes doradas,
y el niño muy niño
no las escuchaba.

Una pelota
muy vieja y muy rota
desvió su marcha,
le llevó hasta un río
de aguas muy mansas,
y miró hacia el campo
que ya no brillaba,
y tan blando y tan suave
no se le antojaba.

Rodó la pelota
y cayó en el agua,
el niño corriendo
se fue a buscarla,
y en el río manso
se rompió la calma.

Estalló en pedazos
el cristal del agua,
se escucharon ruidos,
rumores chiquitos
cual batir de alas,
vistieron el aire
burbujas plateadas
y luego…ya nada,
de nuevo la calma.

La tarde sin prisa
su color cambiaba,
de rosado y ámbar
a negro pasaba.

Y llegó el alba
y de nuevo el sol
radiante brillaba,
y allí junto al río
de aguas muy mansas,
la madre del niño
en silencio lloraba.

Y el niño muy niño
con sus ojos dulces,
ahora muy fijos,
sin ver la miraba,
mientras con sus manos
tan frías y blancas,
la pelota vieja
muy fuerte apretaba.